CALZADO
SALUDABLE
Claves para elegir un buen par de zapatos
La elección
incorrecta del calzado puede traer aparejada varios
problemas: desde el simple callito hasta los dolorosos
juanetes.
Para prevenirlos te proponemos una serie de estrategias
que te
ayudarán a elegir bien y no perjudicar la salud
ni la belleza de tus pies.
Despiertan la fascinación
femenina. Desde la vidriera parecen decirnos: “cómprame,
cómprame”... pero antes de sucumbir a la
tentación de comprarnos los zapatos de moda,
hay que tener en cuenta algo muy importante: la salud.
Aunque parezca algo simple, elegir un buen par de zapatos
es, en realidad, una tarea complicada. Hay que tomar
en cuenta el tipo de pie, la cantidad de horas diarias
en que se usará el zapato y el momento del día
en que se lo comprará.
Una buena elección ayuda a prevenir molestias,
dolores y problemas de salud y brinda la comodidad necesaria
para evitar el cansancio en los pies.
CONSEJOS PARA UNA BUENA ELECCION
Dicen los especialistas
que el calzado no debe comprarse con la vista, sino
con el “sentimiento” del pie: uno debe calzarse
el zapato y no debe apretarle ni dolerle nada. Parece
ser que la teoría que citan todos los vendedores
de que el zapato “se amolda después al
pie” es errónea. Dicen los podólogos:
“siempre es el pie el que termina amoldándose
al zapato”. ¿Consecuencias? Deformaciones
como los dedos en garra, juanetes, superposiciones...
y la mayoría de estos problemas los sufrimos
las mujeres.
Para poder elegir los
zapatos adecuados, es imprescindible tener en cuenta
ciertos puntos al momento de comprarlos.
• Zapatos
de mujer: no más de 4 centímetros
de altura y con una buena base ancha, todo lo contrario
al taco aguja.
• Confirma
la medida al comprar tus zapatos: Los pies
crecen con la edad. El tamaño del talón
generalmente no varía, pero la parte delantera
del pie crece a lo largo y a lo ancho. Es por ello
que muchas personas usan zapatos que les calzan bien
en los talones pero que son demasiado cortos o demasiado
angostos en la parte delantera.
• Mide
bien el ancho: La parte más ancha
del pie debe entrar cómodamente en la parte
delantera del zapato. De lo contrario, puedes llegar
a sufrir distintas molestias.
• El
espacio entre la punta de los dedos y la punta del
zapato o zapatilla no debe ser menor a medio centímetro.
• Toma
en cuenta la horma del zapato: La horma varía
de acuerdo al país en el que se fabricó
el zapato. Algunas son más anchas, y otras,
más angostas, siempre dependiendo del lugar
de origen. Fíjate bien cuál es la adecuada
para tu pie.
• Características
del zapato saludable: El talón del
zapato debe ser fuerte, la suela flexible, evitar
el calzado de plástico, que no deja respirar
al pie y fíjate que no tenga costuras internas
para prevenir rozaduras. Un consejo: no te dejes llevar
ciegamente por la moda.
• Compra
los zapatos y las zapatillas al final del día:
Los pies se hinchan durante el día -esto también
sucede después de hacer gimnasia- y aumentan
su tamaño entre un 5 y un 10 por ciento. Por
lo tanto, al terminar el día es el momento
ideal para comprar zapatos, ya que el pie ha alcanzado
su tamaño máximo.
• Cuando
vayas a comprarte zapatos, lleva tus propias medias:
No aceptes que el vendedor te preste medias para probarte
los zapatos. Si lo haces, puede contagiarte verrugas,
o micosis tales como el pie de atleta.
• Atención
varones, al comprar mocasines: hay que tener
en cuenta que sea justo, porque si es un punto más
grande se sale, lo que no ocurre con el calzado con
cordones. Dedos en martillo, en garra, callos en el
dorso y en el pulpejo de los dedos son los problemas
más frecuentes que produce el mocasín.
• No
al zapato masculino de horma italiana: es
el que termina en punta, como así también
las botas tejanas son muy desaconsejadas.
• Niños:
a medida que se hacen más grandes y activos
necesitan zapatos con contrafuertes firmes, suela
algo adhesiva para evitar caídas y suficientemente
flexibles.
• Calzado
deportivo: debe ajustarse para mantener el
pie en la posición más natural. Se puede
hacer un estudio de pisada y en base a los resultados
elegir zapatillas adecuadas: para pronador, supinador,
etc. Es aconsejable elegir el tipo de calzado dependiendo
del deporte.
Dime dónde
gastas los zapatos y te diré qué tienes
• Si el zapato
está desgastado en la parte delantera de la
suela: Puede ser que tengas demasiado tensos los tendones
del talón. Para mejorar esto, deberás
realizar ejercicios de elevaciones de talón
(ver recuadro).
• Si está
desgastado en el borde interno de la suela: Significa
que tu pie tiende a irse hacia adentro. Esto puede
mejorarse con la ayuda de plantillas.
• Si tienes
las marcas de los dedos en la parte superior: Significa
que el zapato es demasiado chico o que tienes dedos
en martillo.
• Si está
desgastado en el borde externo de la suela: Es porque
tus pies tienden a arquearse hacia afuera. Las plantillas
pueden mejorar el problema.
• Si está
desgastado y abultado al costado del dedo gordo: El
zapato es demasiado angosto o tienes un juanete.
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EJERCICIOS PARA ALIVIAR DOLORES DE PIES
Con estos ejercicios
podrás prevenir y aliviar las molestias
más comunes de los pies. Al principio,
pueden resultarte difíciles, especialmente
si no estás acostumbrada a usar los músculos
de los dedos.
Preste atención a todas las indicaciones
y repite 10 veces cada uno de los ejercicios.
o Para
los calambres en el arco del pie y los dolores
derivados de los dedos en martillo:
Para realizar este ejercicio de elevaciones
de talón, siéntate con los pies
descalzos bien apoyados sobre el piso. Levanta
lentamente el talón de uno de los pies;
mantenlo así durante 5 segundos y estira
los dedos. Bájalo hasta tocar el piso
nuevamente. Realiza lo mismo con el otro pie.
o Para
el cansancio de los pies y los calambres en
las pantorrillas y los pies: Siéntate
con un pie apuntando sobre el piso. Curve los
dedos hacia abajo y apriete. Manténlos
así durante 5 segundos. Realiza lo mismo
con el otro pie.
o Para
los calambres en los pies: Colócate
bolitas de algodón -o tapones para los
oídos- entre los dedos de los pies. Trata
de apretar las bolitas con los dedos durante
5 segundos.
o Para
los dolores causados por los juanetes:
Siéntate en una silla y coloca una banda
elástica gruesa alrededor de los dos
dedos gordos. Trate de hacer que estos dedos
tiren en sentido opuesto, es decir, como queriendo
separarse uno del otro. Manténlos así
durante 5 segundos.
o Para
los juanetes, los dedos en martillo y los calambres
en los dedos: Siéntate en una
silla y coloca una banda elástica gruesa
alrededor de todos los dedos de un pie. Separa
los dedos tanto como te sea posible y manténlos
así durante 5 segundos. Realiza lo mismo
con el otro pie.
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