Test:
¿Cuál es tu grado de ansiedad?
El Trastorno de ansiedad generalizado
(TAG) es un cuadro que se ve con mucha frecuencia en
la consulta médica. Es importante un diagnóstico
precoz para implementar rápidamente el tratamiento
y evitar un innecesario padecer.
Esta guía de autoevaluación permitirá
conocer más sobre tu estado de ansiedad.
Contesta las siguientes preguntas y luego conoce más
sobre el TAG:
Durante los últimos tres meses
Si
padeces 4 ó más de los anteriores síntomas,
sin una condición médica que lo justifique,
podrías estar padeciendo un Trastorno
de ansiedad generalizado, para el cual hoy
la Psiquiatría dispone de efectivas soluciones
con tratamientos combinados (psicoterapéuticos
y farmacológicos).
¿Qué
es el Trastorno de ansiedad generalizada?
• La ansiedad es un mal
de nuestro tiempo, plagado de incertidumbres, de inestabilidad,
de sensaciones de desprotección. Un monto de
ansiedad manejable es inherente al ser humano y puede
ser incluso canalizado hacia actividades creativas
o productivas. Otra cosa es cuando la ansiedad invade
todo el yo, paralizando al sujeto, cargando de preocupaciones
y aprensiones cada momento de su vida, que se vuelve
intolerable e inquietante, tornándose esta
ansiedad algo crónico y permanente.
• El Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG)
ha sido recientemente identificado como una enfermedad
psiquiátrica. Los pacientes sufren esta patología
desde la infancia hasta la adultez. Es diagnosticado
más frecuentemente en mujeres que en varones
(60% vs. 55%). Es más frecuente que el desorden
de pánico, la fobia simple, la esquizofrenia
o el trastorno bipolar.
• El TAG es un trastorno crónico, donde
la severidad de los síntomas fluctúa
a lo largo del tiempo. Sin tratamiento específico,
es poco probable, que los síntomas remitan
en forma espontánea. El 66% de los pacientes
con diagnóstico de TAG no reciben tratamiento
alguno.
Cómo se caracteriza
este cuadro
1. Excesiva ansiedad o preocupaciones
o aprensiones que ocurren a lo largo de varios días,
durante por lo menos 6 meses, en muchos eventos o
actividades (como ser en el trabajo, en el colegio
o en la universidad, en las relaciones personales).
2. Dificultades para controlar estas preocupaciones
o la ansiedad.
3. La ansiedad está asociada con tres o más
de los siguientes síntomas (salvo en los niños
que sólo basta con uno solo):
- Sentirse inquieto o tenso emocionalmente
- Fatigarse o cansarse con facilidad
- Dificultad de concentrarse
- Bloquearse mentalmente
- Irritabilidad
- Tensión muscular
- Trastornos del sueño (dificultad para conciliar
el sueño o despertarse varias veces en la noche
y no retomarlo, sentir a la mañana como “que
no descansó”).
4. La ansiedad o preocupaciones o los síntomas
físicos causan malestar marcado y detrimento
social, ocupacional, sexual, o en otras áreas.
5. Estos problemas NO deben ser provocados por efectos
de adicciones a sustancias (p.ej.: a cocaína
o anfetaminas) ni al uso de medicaciones ni a otras
condiciones médicas (hipertirodismo) ni ser
consecuencia de un problema psicótico ni del
humor (depresión mayor, enfermedad bipolar).
Tratamiento
Sólo un tercio de los pacientes
se beneficia con terapias cortas. La mayoría
de ellos deben recibir tratamientos prolongados y la
necesidad de continuar con la medicación debe
ser evaluada cada seis meses.
Las medicaciones pueden ser:
1) Benzodiazepinas: reducen los síntomas
ansiosos. Entre ellas se encuentran:
Alprazolam
Clonazepam
Diazepam
Lorazepam
Bromazepan
Diazepan
El comienzo de acción es rápido (dentro
de la primera semana) y no hay tolerancia a los efectos
terapéuticos. Debido a sus efectos adictivos,
a largo plazo, son considerados como agentes de segunda
o tercera línea. Aumenta los efectos del alcohol,
reduce los reflejos.
2) Buspirona
Beneficios: menos sedante que las benzodiazepinas. No
interactúa con el alcohol. No posee potencial
de abuso
Debilidades: su período de latencia al efecto
ansiolítico es más largo. Su eficacia
está siendo discutida debido a los nuevos criterios
diagnósticos del TAG.
3) Antidepresivos
Paroxetina
Sertralina
Fluoxetina
Venlafaxina XR (de liberación controlada)
Duloxetina
Escitalopram
Mirtazapina
Agomelatina
Tricíclicos (imipramina, clomipramina)
Su eficacia ha sido demostrada en diferentes estudios.
Su comienzo de acción es relativamente rápido
y este efecto persiste durante el tratamiento crónico.
Por este motivo, deben ser considerados como agentes
de primera línea para el tratamiento del TAG,
especialmente debido a su marcada efectividad, la alta
asociación con la depresión y su falta
de potencial de abuso.
4) Psicoterapias
Las psicoterapias suelen ser un
importante factor de contención y esclarecimiento
de los conflictos presentes en estos cuadros de ansiedad
generalizada. Hay distintas técnicas que pueden
ser de utilidad, generalmente en combinación
con las medicaciones antes citadas.
Psicoterapias cognitivas-conductuales.
Psicoterapias breves de orientación psicoanalítica.
Psicoanálisis.
Psicoterapias grupales (incluidos los grupos de autoayuda).
Hoy podemos decir que tenemos herramientas para hallarle
alivio a esta enfermedad psiquiátrica que, sin
tratamientos adecuados, tiene una mala evolución
pero que, con ellos, se logra controlarla y manejarla
adecuadamente, restituyendo a los pacientes su capacidad
creativa, laboral, amorosa y también sexual.
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